El nombre de este lugar mágico significa en lengua mapuche "lugar de fiesta o reunión". Y efectivamente, la villa que se recuesta sobre las plácidas márgenes del lago del mismo nombre y a los pies del volcán Copahue, en medio de un parque provincial de 28.300 has, reúne cada temporada de invierno a miles de visitantes que celebran el ritual de la nieve.
Caviahue, mucho más que nieve
Una tranquila villa a orillas del lago Caviahue recibe a los viajeros que quieren disfrutar de uno de los centros de esquí más completos del país. El destino ofrece también paseos, termas y variadas actividades para quienes buscan algo más que nieve.
El paisaje está sembrado de araucarias milenarias que se embellecen aún más cuando reciben un renovado manto de nieve. Adornado con lagos de aguas quietas y plomizas, terrazas de basalto y cascadas que ofrecen al turista un espectáculo único.
El destino recibe a los amantes de la nieve, el esquí, los deportes, las termas y la buena gastronomía en 1.200 plazas hoteleras, muchas de ellas en cabañas exclusivas con todas las comodidades, otras en hoteles aptos para los presupuestos más austeros.
Allí hay una escuela de esquí con pacientes y experimentados instructores que enseñarán hasta a los más temerosos a dar sus primeros pasos sobre los esquíes, en clases particulares o colectivas. También se alquilan equipos y hay un jardín de nieve y guardería llamado "Osito Hue" que asegura diversión a los más chiquitos y total tranquilidad a sus padres.
Finalmente, quienes visiten esta temporada el centro de esquí podrán disfrutar de una infraestructura que se renueva de manera permanente, ofreciendo una excelente experiencia a los viajeros.
MUCHO MAS QUE ESQUI.
Otro de los puntos fuertes de Caviahue es que se trata de un excelente destino de nieve para quienes no son expertos esquiadores o acompañan a los más fanáticos, ya que ofrece también una amplia gama de otras actividades que todos pueden realizar.
Quizá la más tradicional sea el paseo en snowtracks o vehículos oruga. Montados en este original medio de locomoción se puede llegar hasta la localidad de Copahue, cuyas termas están en actividad entre noviembre y mayo, mientras que en invierno permanecen cubiertas de nieve. Así, se puede pasear por un inverosímil paisaje formado por la erosión del viento, la acción volcánica y las huellas de las glaciaciones, además de algunos techos y piscinas de aguas sulfurosas. En Caviahue el viajero podrá también disfrutar de momentos de relax realizando tratamientos con aguas y fangos termales, que se encuentran entre los más reputados por sus propiedades. Es imperdible un rato de descanso en medio de las burbujas del agua termal, densa y hasta calmante; mejor aún si puede ir seguido de un masaje dado por manos expertas.
Los paseos llevan también a la laguna Hualcupen, el salto del Agrio, y una de las propuestas más atractivas es visitar el cráter del volcán Copahue, llegando hasta su misma boca a 3.000 m., para visitar una laguna ácida de alta temperatura y un glaciar. Desde allí se pueden divisar los volcanes Lanín, Domuyo y Antuco y, para un final inolvidable, quienes busquen sumar más emoción al regreso, pueden descender esquiando en un recorrido de más de 8 km. fuera de pista.
Otra original manera de llegar a Copahue es en motos de nieve: el recorrido dura dos horas entre vertientes de agua, azufres, fumarolas, vapores y fangos. Además se visitan la cascada del arroyo Dulce y laguna Escondida, desde donde se aprecia una impresionante vista de la villa.
También se puede pasear con raquetas de nieve, fáciles de usar y aptas para todo público, que permiten recorrer el bosque de araucarias caminando sin dificultad sobre el mullido manto blanco en un paseo que puede durar entre una hora y dos horas y media.
RELAX Y BUEN GUSTO.
En la villa se puede disfrutar también de una excelente gastronomía. Es posible elegir desde deliciosas tortas o masas en confiterías que parecen sacadas de un paisaje alpino, hasta de pizzas, fondues, carnes de caza o platos internacionales.
Para quienes deseen terminar el día de una manera sumamente original están las excursiones nocturnas. La propuesta es cenar en la confitería Pehuen, donde se llega en motos de nieve o vehículos orugas. Los más osados pueden caminar sobre las raquetas de nieve para visitar la laguna Escondida.
Un imperdible de las tranquilas noches de Caviahue es la Bajada de Antorchas, que se realiza cada viernes en un espectáculo asombroso que culmina con la invitación a disfrutar de un chocolate o un delicioso vino caliente.
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