Se puede afirmar que 2009 fue, por lo menos, un año bastante peculiar. Sin embargo, y pese a lo negativo de las crisis, en los últimos meses se pudo apreciar una mejoría de los distintos mercados mundiales, en especial en el sector turístico y comercial. El resultado: en diciembre la gran mayoría de los paquetes a diversos destinos internacionales ya se encontraban vendidos casi en su totalidad.
Por ello muchos viajeros han decido recorrer nuestro país y disfrutar de las bondades que esta “larga y angosta faja de tierra” tiene para ofrecer.
Nuestro territorio cuenta con una amplia gama de posibilidades, de norte a sur, con destinos únicos y una gastronomía sin igual, además de entretenidas actividades como deportes extremos tanto en el desierto como en las zonas de nieves eternas de la Patagonia.
Para quienes necesitan un descanso profundo, las termas -que abundan en todo el país-, ofrecen distintos tratamientos ya sean al interior de exclusivos hoteles o para refrescarse en el exterior, con una destacada vista de parajes únicos, verdaderas postales de Chile.
Por su parte, el sur de nuestro país no solo brinda maravillas de la naturaleza, sino que permite conocer la historia de nuestros ancestros, disfrutar de una gastronomía de primer nivel junto a preparaciones típicas y una arquitectura que mezcla los materiales nobles con diseños de gran belleza. A continuación una breve guía para encontrar el destino ideal para vivir el verano que recién comienza.
Arica, la puerta de entrada de nuestro país, es un lugar mágico. Una ciudad costera, con playas limpias e interminables, de blancas arenas que dibujan el límite entre el gigantesco océano Pacífico y una tierra desértica que a través de los siglos ha albergado a diversas e interesantes culturas.
Uno de sus principales atractivos es el borde costero, permanentemente invadido por miles de deportistas de todo el mundo que se sienten atraídos por sus posibilidades de turismo de aventura, privilegiadas durante todo el año por su clima cálido.
Los balnearios más destacados son La Lisera, preferido de los más pequeños por sus apacibles aguas; El Laucho, donde los visitantes toman agradables baños de sol; El Chinchorro, el cual brinda la alternativa de realizar largas caminatas y juegos de paletas; y Las Machas, donde es frecuente ver a los amantes del bodyboard, surf y otros deportes acuáticos disfrutar de las aguas del Pacífico.
Más al sur y en pleno desierto de Atacama, a orillas del océano Pacífico, se encuentra la hermosa ciudad de Iquique. Con tres enormes playas dentro de la ciudad, ideales para realizar cualquier tipo de deportes, cuenta con variados atractivos turísticos que la han posicionado como uno de los destinos imperdibles del verano, entre ellos la zona libre de impuestos más grande de Sudamérica, con almacenes en los que es posible encontrar desde perfumes y chocolates hasta la última tecnología en LCD, plasmas y notebooks.
Al interior de Antofagasta, cerca de Calama, se encuentra uno de los principales polos turísticos del verano, San Pedro de Atacama. Ubicado en pleno desierto, cuenta con variadas actividades para disfrutar como paseos a los salares o enormes columnas de agua hirviendo que brotan de la tierra en la zona de los géiseres del Tatio.
En el poblado se puede conocer el Museo de San Pedro de Atacama, creado por el sacerdote belga Gustavo Le Paige, cuya muestra reúne momias, calaveras y vasijas, entre otros exponentes.
Otros imperdibles son la iglesia, el mercado, el cementerio y una antigua fortaleza inca, llamada Pucará de Quitor.
San Pedro cuenta con una gran vida nocturna: sus pubs son atendidos por los lugareños en una más que grata atmósfera de amistad. También reúne restaurantes caracterizados por sus platos de autor, a los que se suman elementos de la cocina gourmet y sabores autóctonos.
De regreso a la costa, la III Región de Atacama ostenta una amplia variedad de playas con características únicas, destacando las de arenas blancas, aguas cálidas, transparentes y de escaso oleaje en la zona del Puerto de Caldera, donde se encuentra Bahía Inglesa y extraordinarias playas tales como Ramada, Rodillo, Brava, Mansa y Loreto. Sus condiciones climáticas permiten que esta zona sea un lugar propicio para descansar durante todo el año.
Otra playa que está cobrando cada vez más interés es La Virgen, una extensa playa de arenas blancas, suave oleaje y aguas cristalinas color turquesa.
Sol, mar y variados atractivos turísticos conforman la Región de Coquimbo. Sus playas de arenas blancas y largas costas de agua templada hacen de este destino uno de los indiscutidos para todo el año.
En La Serena, el sector costero se encuentra a seis minutos del centro de la ciudad: la avenida del Mar comienza con el imponente Faro Monumental. El trayecto por el paseo cuenta con juegos infantiles y se extiende 6 km. Además alberga una variada gama de servicios turísticos como hoteles de 3 a 5 estrellas, apart hoteles y campings. También dispone de una gran oferta gastronómica, con atractivos restaurantes, pubs y discotecas. Asimismo, durante la temporada estival se realizan diversos eventos musicales como el Festival de Jazz de La Serena.
Hacia el final de la Avenida del Mar y uniendo La Serena con Coquimbo irrumpe Peñuelas. Sus aguas son aptas para el baño y los deportes náuticos, además de contar con atractivos restaurantes de pescados y mariscos, ya que tiene una típica caleta de pescadores.
En el enclave se encuentra el moderno Casino de Juegos de Coquimbo, el Club Hípico y un área de exposiciones donde se realizaba Expo-Peñuelas.
Coquimbo es reconocida por sus numerosos balnearios que suman 57 km. de playas. Entre ellas, La Herradura, que ofrece un mar calmo y aguas tibias, ideales para los deportes náuticos y el buceo. Otras zonas destacadas son Totoralillo, Playa de Morrillos, Guanaqueros y la hermosa bahía de Tongoy, con dos playas de arenas blancas y agua templada.
Imperdibles de Verano
Unir Viña del Mar y Valparaíso significa conjugar todo el glamour y estilo de una ciudad vanguardista y moderna, con el encanto de antaño en casas encalvadas en los cerros de una localidad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Así, pasado y futuro, memoria y presente, antigüedad y modernidad, se armonizan en estos kilómetros costeros del litoral central.
La ciudad de Viña del Mar es indudablemente el punto de mayor afluencia turística del país. Durante todo el año, la “Ciudad Jardín” ofrece toda la riqueza de su arquitectura patrimonial, parques, tradicionales centros recreativos y la reconocida belleza de su borde costero. Alberga una rica y bella arquitectura, testigo de un pasado ilustre de palacios y mansiones. Este patrimonio histórico se refleja en magníficas construcciones de estilo, hoy transformadas principalmente en museos abiertos al visitante.
Considerada "La Joya del Pacífico”, Valparaíso es un verdadero anfiteatro natural al aire libre. Al recorrer este puerto con múltiples cerros se respira historia. Su gente, su geografía, sus casas, en definitiva el romanticismo que desborda por todas partes, no deja de sorprender en cada esquina y cada ascensor: curiosos funiculares que suben y bajan sus colinas entrometiéndose en los patios de las casas que se cruzan en su trayecto, una buena alternativa como medio de transporte y una estupenda vitrina para apreciar en movimiento este hermoso puerto desde las alturas.
La cima de cada uno de los cerros de Valparaíso posee un mirador, verdaderos balcones para admirar el mar y la ciudad, excelentes perspectivas para tomar fotografías panorámicas, para distraerse, escribir, leer, soñar y volar por algunos momentos.
Otros atractivos del litoral central son Olmué, ubicado a poco más de una hora de Viña del Mar; el valle de Casablanca, donde se pueden recorrer viñas, casonas y bodegas con atractiva oferta gastronómica y turística; y los balnearios de Marbella, Horcón, Maitencillo, Cachagua, Zapallar y Papudo.
Ideas para disfrutar del verano en Chile
Naturaleza extrema
Plena de una sobrecogedora vida silvestre que encanta a los visitantes, la Región de los Lagos cuenta con verdes parajes que se complementan con bosques, volcanes, ríos navegables, una docena de lagos, la cordillera e islas, como las del archipiélago de Chiloé.
Entre sus atractivos están los recorridos por sus pasos fronterizos. El paso Cardenal Samoré cuenta con una expedita ruta rodeada por espectaculares paisajes donde se observan tupidos bosques, lagos, volcanes, ríos y cascadas. A través de este paso, que va de Puyehue a Villa La Angostura, último poblado al sur de la provincia de Neuquén, en Argentina, también se puede acceder hasta San Carlos de Bariloche y San Martín de los Andes, otra bella localidad trasandina.
Más al sur, una aventura imperdible es la excursión denominada Cruce de los Lagos, la cual parte de Puerto Montt y tiene como destino a San Carlos de Bariloche.
Para apreciar la Región de los Lagos en todo su esplendor, nada mejor que comenzar el recorrido por uno de los lugares más emblemáticos: la provincia de Osorno.
La ciudad homónima cuenta con numerosos parques mayormente a orillas de los ríos Rahue y Damas. Entre ellos se destacan el Chuyaca, IV Centenario de Osorno, Franke, Alberto Hott y Bellavista. Por otra parte, la urbe ostenta lugares turísticos, tales como el fuerte Reina Luisa, el centro de artesanías Osorno, el Museo Histórico Municipal y el Museo Interactivo de Osorno (MIO).
En los confines del mundo -entre bosques, ríos y glaciares- se encuentra la Patagonia chilena, conformada por las regiones de Aysén y Magallanes, y la Antártica. Zonas mágicas que ofrecen no sólo una sobrecogedora experiencia con la naturaleza, sino también momentos para la meditación y la espiritualidad.
El territorio Chelenko -declarado Zona de Interés Turístico Nacional-, cubre una superficie de 12.406 km². a través del lago Carrera, alberga los pueblos de Puerto Ibáñez, Cerro Castillo, Puerto Bertrand, Puerto Guadal, Mallín Grande y Chile Chico, entre otros. El área alberga glaciares, montañas, ríos, lagos, bosques, estepas y humedales proyectando un escenario mágico, ideal para las actividades de aventura, ecoturismo y recreación. Caminatas en bosques y glaciares, navegación en kayak, rafting, observación de aves y fauna silvestre, interpretación ambiental, pesca recreativa y cabalgatas son algunas de las alternativas.
La Región de Magallanes y la Antártica son los confines más australes de nuestro país y del mundo. Sus tierras cuentan con altas montañas, ríos de aguas cristalinas con diferentes caudales ideales para los deportes extremos, ventisqueros y una variada gama de flora y fauna, además de sus campos de hielo, glaciares, canales, fiordos, bahías y parques nacionales, que hacen de esta zona el lugar indicado para el trekking.
Uno de los enclaves preferidos en la Patagonia sur del país, por turistas nacionales e internacionales es la cordillera del Paine, un pequeño pero impactante macizo inserto en el Parque Nacional Torres del Paine.
El cabo de Hornos marca nuestro territorio. Es donde el Pacífico y el Atlántico se encuentran para crear un solo mar en un paso único, lleno de magia y encanto natural, imperdible para un viajero.
El paso está ubicado a 704 km. de Punta Arenas y 166 km. de Puerto Williams. A él se puede llegar arrendando un avión o una embarcación desde la ciudad de Puerto Williams, o directamente desde Punta Arenas.
Cuenta con islas, canales, fiordos y glaciares, en medio de un escenario sobrecogedor que invita a caminar en los alrededores y realizar otras actividades al aire libre
Un buen lugar para comenzar es el canal de Beagle, desde donde se pueden recorrer la isla Navarino, el cabo de Hornos, rodeado en toda su extensión por la cordillera Darwin, la cual da origen a la cordillera de los Andes.
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