1- El infaltable chivito
10 delicias de Montevideo
Tradicional si los hay, este sándwich de carne cortada finita (nuestro lomito) adquiere un refinamiento impensado en Uruguay. Hay muchas variedades y otros tantos locales donde probarlo. Sin embargo, la recomendación es ir por todo: el que lleva el nombre de chivito canadiense suele tener lechuga, tomate, morrón, muzzarella, jamón, panceta, aceitunas, huevo duro y mayonesa, además de la carne. Los más tradicionales son los de La Pasiva, aunque la calidad varía entre los diferentes locales (sucede que son franquicias). Otra opción recomendable es la chivitería Marcos, donde se arman a la vista. (La Pasiva: Arocena 1644 y Shroeder, Carrasco; y sucursales. Marcos: Sarmiento 895 y L. de la Torre, Punta Carretas; y sucursales.)
2- Medio y Medio en Roldós
Mezcla de espumante dulce y vino blanco seco, el Medio y Medio es un clásico infaltable para brindar por el regreso a Montevideo. Hay más de una marca, pero la tradicional es Roldós. La casa, fundada en 1886, es una parada ineludible en el emblemático Mercado del Puerto. Allí –tanto en la barra, como en el local– se descorchan sin parar las botellas para acompañar parrilladas o los afamados y voluminosos sándwiches de miga. El Medio y Medio tradicional se elabora con moscato espumoso blanco y pinot blanc, aunque además se elaboran de manera artesanal variedades rosada y tinta. Si quiere llevar a casa, se consigue también en los supermercados. (Rambla 25 de Agosto de 1825 entre Pérez Castellano y Francisco Maciel / www.roldos.com.uy.)
3- Churros en Parque Rodó
Recién hechos, crujientes y pecaminosos, los churros del Parque Rodó son un placer culposo que es necesario conocer. Entre los puestos que se alinean frente a los juegos vintage, se destaca Los Mellizos. Allí podés ver como la masa se desliza desde una máquina, burbujea en aceite dorado y, cuidadosamente envuelta en papel y espolvoreada con azúcar, llega a tus manos golosas. Mejor, claro, si son rellenos con dulce de leche. Los Mellizos abre por la tarde y en invierno sólo los fines de semana. Aptos para atardecer con mate o premiarse al bajar del tren fantasma, la rueda gigante o el gusanito manzana (Rambla Wilson y Av. Sarmiento, Parque Rodó).
4- Francis, todo rico
Varias veces premiado como el mejor restaurante de Montevideo, distinguido con el certificado de excelencia TripAdvisor en 2011 y 2012 debido a las críticas siempre favorables de sus clientes, Francis es el lugar para esa cena especial en la capital uruguaya. La especialidad es la cocina mediterránea en general, y los pescados y mariscos en particular. Aunque los risottos son memorables, y propuestas como la lasagna de cordero y espinacas con salsa de puerros, resultan una tentación difícil de resistir para la curiosidad del gourmet. Si te queda lugar para el postre, los recomendados son el fondant de chocolate o el crocante de almendras con manzanas al ron. (Luis de la Torre 502, Punta Carretas / www.francis.com.uy.)
5- Pescado fresquísimo en El Italiano
Si te gustan el pescado y los frutos de mar no podés dejar de comer en El Italiano, en el puertito del Buceo. La pesca es del día, y se nota. Cuesta elegir entre las “miniaturas de pescado” –bocaditos con una fritura escandalosamente liviana–, las rabas, unas empanadas enormes rellenas de frutos de mar, las paellas. Un hit es la “sinfonía” (salmón y atún a la plancha, milanesa de pescado, miniaturas, calamares, mejillones, papas fritas y vegetales) que también viene en media –y enorme– porción. Ideal para un almuerzo al sol. (Rambla República Federal de Alemania N 1, local 1, Puerto del Buceo / sites.amarillasinternet.com/marisqueriaelitaliano.)
6- Massini de Confitería Carrera
Junto con el chajá, el Massini es una tradición a la hora del postre. Aunque de origen italiano, se popularizó en Uruguay gracias a la perfección del que elabora la tradicional Confitería Carrera. Se trata de un cuadrado con una delgada masa de pionono, una generosa porción de crema y otra capa de bizcochuelo, todo cubierto por una dorada, crocante y deliciosa capa de caramelo. Si aún no te empalagaste, probá también los merengues: una espuma por dentro. Se pueden comprar para llevar o sentarse a disfrutarlos en el local de la esquina. (Magallanes 1434 y sucursales.)
7- Rara Avis, restaurante con alma de teatro
Elegante restaurante ubicado al lado del teatro Solís, principal sala lírica de Montevideo, es el sitio indicado si buscás finezas como magret de pato, conejo en tres cocciones, o rack de cordero. Al escenográfico salón con piano donde reinan los rojos y dorados, se suman una impactante cava en el subsuelo –donde también se sirven tragos y se puede apreciar el quirúrgico movimiento de la cocina– y una planta alta. Cada espacio ofrece un menú diferenciado. El importe de la cuenta suele ser tan elevado como el nivel del lugar.
(Buenos Aires 652, teatro Solís / www.raraavis.com.uy)
8- Parrillada en el Mercado del Puerto
La carne es también un clásico de la otra orilla, y el lugar donde se exhibe en todo su esplendor para turistas y montevideanos es el Mercado del Puerto. En su estructura de fines del siglo XIX hoy se encuentran numerosas parrillas que despliegan obscenas cantidades de asado, pollos, matambres, achuras y las infaltables pamplonas –arrollados de pollo, carne o cerdo rellenos con jamón, queso, aceitunas y morrones–. Sobre cuál es el mejor lugar para probarlas hay tantas opiniones como comensales, pero podés dejarte guiar por el olfato y seguramente no saldrás defraudado. (Rambla 25 de Agosto de 1825 entre Pérez Castellano y Francisco Maciel / www.mercadodelpuerto.com.uy / www.mercadodelpuerto.com.)
9- Uvita en el Fun Fun
Fundado en 1895, este bar se hizo famoso tanto por la presencia de personajes de la talla de Carlos Gardel, como por la creación de la Uvita. La bebida alcohólica licorosa se sirve en un vasito pequeño y su fórmula patentada es un secreto celosamente guardado. Por las noches los turistas se mezclan con personajes locales que se acodan en las mesas a consumir picadas con nombres tangueros y beber mientras disfrutan de algún cantor de tango o show de candombe. Láminas, recortes de revistas, banderines, camisetas y fotos autografiadas colman el ambiente. El viejo mostrador de estaño y la magia del lugar siguen intactos; los efluvios de la Uvita se encargan del resto. (Ciudadela 1229 / www.barfunfun.com.)
10- Lácteos insuperables
Cualquier foodie que se precie notará sin esfuerzo que los lácteos uruguayos superan ampliamente en calidad a los argentinos. Desde la leche del desayuno, hasta el dulce de leche, pasando por el yogur, los quesos y demás. Algunos de los imperdibles que puede probar in situ o traerse en la valija son el dulce crema de leche Conaprole (más untuoso y consistente, algo azucarado) o Los Nietitos (si preferís uno más liviano). Tampoco hay que olvidar el requesón (queso cremoso untable que resulta totalmente adictivo), en todas sus versiones, tanto el común como el light. Los yogures (marcas Conaprole, Claldy, Calcar, a cuál más rico) y los quesos en diversas variedades completan una oferta que se añora una vez en casa. (En todos los supermercados.)
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