En la zona norte de Buenos Aires, a minutos del complejo Nordelta, se inauguró Euca Tigre, uno de los parques aéreos más grandes de Sudamérica. El complejo cuenta con más de 100 juegos en altura, que proponen diferentes niveles de desafío para que participe toda la familia.
Euca Tigre: adrenalina y diversión para toda la familia
Visitamos el parque con el objetivo de conocer esta atractiva propuesta, que permite organizar una escapada a pocos kilómetros de la ciudad pero en un entorno natural y con el exclusivo alojamiento del InterContinental Nordelta.
Durante la jornada, nos recibieron, a pesar del frío con una cálida bienvenida en el predio del parque. Luego del desayuno, Daniel Rivier, gerente del emprendimiento, comentó “ya está funcionando con una importante afluencia de público familiar, así como de turismo corporativo”.
Por otra parte, destacó la importancia del entrenamiento de los recursos humanos y recordó que en San Rafael, Mendoza, Euca tiene su predecesor, el Bosque Aéreo Euca, que se caracteriza por ofrecer juegos aéreos similares entre las copas de los árboles.
LA SEGURIDAD PRIMERO.
Volviendo a la propuesta bonaerense y antes de que los invitados se lancen a la aventura Rivier ofreció una charla en la cual hizo hincapié sobre los criterios de seguridad. “Este es mi tema preferido”, adelantó, a la vez que resaltó que Euca es el único parque que posee una contención llamada “línea de vida” importada de Suiza, que reduce a cero la posibilidad de caídas y permite disfrutar sin riesgo.
Por su parte, Pablo Barrios, uno de los propietarios de Euca, señaló: “Estamos convencidos que este proyecto es una apuesta al desarrollo del turismo y es una alternativa donde se conjugan la actividad física, el trabajo en equipo y la superación de dificultades a través del juego”.
Luego de internalizar la funcionalidad de los arneses, cascos y todos los complementos necesarios para la práctica, elegimos el circuito más acorde a nuestras aptitudes y nos animamos al desafío de superar cada uno de los obstáculos propuestos entre puentes colgantes, escaleras bamboleantes y redes movedizas distribuidas en el predio de 3 ha.
De esta manera, los participantes más confiados se sobrepusieron a cada escollo, y fueron pasando los niveles (cada cual a su ritmo) con innegable espíritu temerario. En cambio, los más cautelosos inspeccionamos al detalle las postas y luego ganamos confianza para completar el circuito.
Hubo quienes subieron la apuesta y abordaron uno de los grandes atractivos del parque: el Vérti-Go!, una experiencia de caída libre controlada de 13 m, ideal para devotos de la adrenalina.
Por otra parte, completan la propuesta dos tirolesas de más de 260 m. de recorrido y una doble palestra de 13 m. de altura, para escalar, donde pueden subir dos personas en simultáneo.
Al fin de cuentas, todos nos divertimos y experimentamos una sensación de bienestar y superación personal, que nos mantuvo de buen humor durante la jornada, que se extendió en un reparador almuerzo ofrecido en Root, un exclusivo espacio gastronómico en el InterContinetal Nordelta.
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