Por estos parajes el horizonte llano es un desafío al descubrimiento. El viajero entrecierra los ojos e intenta descifrar aquel puntito negro y lejano, que asoma luego de kilómetros y kilómetros de pasturas en la mañana ardiente. ¿Una vaca, un caballo, un poste? Desde su reposera, ese intento vano por reconocer la siluetita es un juego simplón, pero también un condimento más para lograr un estado de ensoñación, de relax. El resto de los condimentos llega por la tarde: repaso de tareas campestres, asado con cuero regado con tinto, una cabalgata corta y un té con tortas artesanales. La provincia de La Pampa es la que despliega ante el visitante múltiples vivencias como las descriptas. Pasar el día o alojarse en estancias pampeanas redunda en una experiencia inolvidable y enriquecedora, una excelente propuesta para tomar contacto con las más profundas raíces telúricas.
De carácter criollo o con influencia europea, es la hospitalidad lo que caracteriza a todas estas propiedades.
El turismo en estancias es un producto demandado por quienes buscan un cambio de ambiente; un espacio no contaminado; un lugar no masificado; un acercamiento con la naturaleza, la forma de vida tradicional y el contacto con la gente local.
DE QUE HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE ESTANCIAS.
Distribuidos en distintos puntos de la provincia, los establecimientos rurales invitan al turista a pasar días diferentes en la inmensidad de la llanura con amaneceres espléndidos y puestas de sol únicas e inolvidables.
La preferencia de los viajeros por alternativas de agroturismo y turismo de estancias crece día a día, razón por la cual La Pampa se prepara permanentemente para recibir esta nueva demanda.
Las estancias de la provincia abren sus puertas al turista y lo invitan a compartir el entorno natural y cultural a través de actividades que contienen un alto componente vivencial.
A su vez, en los últimos años el turismo rural se ha venido desarrollando en forma creciente como una actividad que ganó terreno en las economías locales y regionales.
De esta manera, configura una nueva forma de trabajo, conocida como “empleo rural no agrícola”, y genera vínculos con la industria, el comercio y otros servicios, que contribuyen a consolidar los procesos de desarrollo.
Es decir, este proyecto no se involucra solamente con la actividad sino también con aquellos servicios que la región puede ofrecer, combinándose con hotelería y gastronomía locales, entre otras actividades ligadas a la recreación.
Vale destacar que los programas de cada establecimiento se plantean como un rubro productivo más: ninguna de ellas deja de lado la explotación principal para llevarla a cabo.
No dejan de ser estancias con producción agrícola y ganadera, ubicadas en fabulosos paisajes de llanuras, valles, cerros y médanos, que hacen que la estadía en el lugar sea una experiencia para repetir.
Sus historias, cultura y tradiciones, además de su entorno geográfico y las actividades que en cada una prevalecen, hacen que las propuestas de estas estancias se diferencien con claridad entre sí, sin olvidar la autenticidad de cada lugar.
En cuanto a las actividades que se realizan en el medio rural, se puede encontrar una amplia gama: por ejemplo, caza deportiva, paseos a caballo con o sin guías, trekking, paseos en carruajes, excursiones en 4x4, avistaje de fauna y observación de flora autóctona, días de picnic, fogones, safaris fotográficos y todo aquello pertinente al entorno rural.
Asimismo, el visitante puede participar de las prácticas típicas del campo, como el arreo de ganado, ordeñe de vacas, esquila, señalada y yerra de vacunos, siembra y cosecha. O bien asistir a una doma o jineteada, disfrutar de un apasionante partido de polo, o una guitarreada con bailes folclóricos.
Los museos rurales constituyen otra opción interesante para el visitante, ya que en ellos se rescata la historia familiar y productiva de las poblaciones locales.
Desde degustación de comidas caseras y platos típicos (chivitos, lechones, corderos al asador, empanadas, pasteles, tortas fritas) hasta horas compartidas con la peonada: cada momento en el campo significa un reencuentro con las raíces, el hábitat y la paz interior.
ALOJAMIENTO CON CALIDEZ.
Las estancias pampeanas se convirtieron en una jerarquizada alternativa de alojamiento en la que los huéspedes también hacen vida de familia, a partir de la relación de cordialidad y de amistad que se establece con los dueños de casa.
Las tradicionales moradas de campo presentan amplios y confortables ambientes. La biblioteca o rincón de lectura, la sala de juegos, el quincho y la piscina, conforman en general el casco de los establecimientos, donde también se ubican las confortables habitaciones.
Esta opción turística constituye con seguridad un modo apasionante de vacacionar en La Pampa, una alternativa única para encontrar el auténtico descanso del cuerpo y el alma.
LA PAMPA VISTA DESDE LAS ESTANCIAS.
Existe una multiplicidad de recintos pampeanos con jerarquizada oferta de turismo rural. Entre ellos se destacan:
-A Puro Campo: situada en General Acha, a 115 km. de Santa Rosa sobre la Ruta Nacional Nº 152. El establecimiento cuenta con 10 habitaciones amplias y confortables con baño privado, comunicadas a una gran galería y a escasos metros del restaurante, de la piscina y de las cocheras cubiertas. Allí se puede practicar trekking, cabalgatas, observación de flora y fauna, y avistaje de aves, entre otras actividades. También es posible conocer los distintos trabajos de campo (manejo de hacienda, siembra y yerra, entre otros según la época del año). Informes: (02952) 432426/[email protected].
-El Abuelo: solo para día de campo. A 200 km. de Santa Rosa, acceso a la localidad de Jacinto Arauz. Informes: (0291) 156492684/[email protected].
-La Holanda: está ubicada a 112 km. de Santa Rosa, sobre la Ruta Provincial Nº 13. En pleno monte pampeano, en las cercanías de la localidad de Carro Quemado, esta propiedad permite apreciar las maravillosas pinturas de Antonio Ortiz Echagüe y el pintoresco paisaje que envuelve al casco. El mundo del pintor se abre al ingresar al Museo Atelier de Antonio Ortiz Echagüe, que introduce al visitante a otra época, exhibiendo desde personajes de las cortes europeas hasta los más particulares individuos insertos en su vida cotidiana del campo.
Los descendientes del pintor ofrecen la oportunidad de compartir en familia estadías completas en la misma casa en la que Ortiz Echagüe viviera los últimos años de su vida. También es factible disfrutar de la extensa biblioteca de la esposa del pintor, doña Elizabeth Smidt; realizar caminatas por el monte de caldenes o bien dar un paseo a caballo.
La Holanda cuenta con 12 plazas donde alojarse bajo régimen de pensión completa. La atención es personalizada: en todo momento son los mismos descendientes de Antonio Ortiz Echagüe quienes acompañan la estadía del turista. Informes: (02954) 15320698.
-Estancia turística “La Mercedes”: perteneciente a la familia Zapico (de origen vasco y radicada en La Pampa hace más de un siglo), el complejo se ubica en la localidad de Toay, a 45 km. de Santa Rosa. Informes: (02954) 454375/[email protected].
-La Pampeana: está localizada a 228 km. de Santa Rosa, sobre la Ruta Nacional Nº 188. Es una casona de principios del siglo XX con todo el confort y las comodidades de un hotel del siglo XXI. Cuenta con cuatro lujosas habitaciones: dos de ellas llamadas “Grand Confort”, que poseen un lujo y tamaño superiores; y las otras dos denominadas “Confort”, con su propio encanto, aunque levemente inferiores en tamaño.
-Santa Lucía: se encuentra a 10 km. de Santa Rosa. La cabaña está rodeada por un parque jardín con añosos caldenes, y teine espacios ideales para juegos, lectura, reuniones o descanso. Cuenta con dos habitaciones con capacidad total para siete personas. Allí es posible realizar actividades de campo, cabalgatas y paseos en carruaje.
Informes: (02954) 15612212/[email protected].
-Estancia Santo Domingo: localizada en General Acha, a 90 km. de Santa Rosa sobre la Ruta Provincial Nº 9. Posee cinco habitaciones (10 plazas), sala de estar con hogar a leña, amplio comedor, matera tradicional y piscina. Entre sus actividades ofrece paseos a caballo; caminatas por el bosque, salitrales y médanos; avistaje de fauna; paseos en camioneta; y participación en tareas rurales. Informes: 45211682 /[email protected].
-Estancia San Carlos: se trata de una propiedad localizada en la zona del caldenar, surcada por barrancas naturales. El amor por los caballos llevó a los propietarios de esta estancia turística a dedicarse a la actividad ecuestre. De este modo, el visitante puede elegir entre cabalgar en el mismo campo o atreverse a la aventura de travesías más largas.
Informes: Carlos Lorences: (02338) 491055 y (02954) 15666408.
La Pampa: cuando la llanura es sinónimo de relax
Cómo llegar En ómnibus: varias son las empresas que llegan a La Pampa. Entre ellas, Nueva Chevallier, Albus, Vía Bariloche, Expreso Alberino, Dumascat y Andesmar. Terminal de Ómnibus de Santa Rosa: (02954) 422249. En avión, Aerolíneas Argentinas ofrece frecuencias a esa provincia.
Gastronomía La comida es uno de los rasgos culturales más sobresalientes. Sabrosos platos típicos, como chivitos, lechones, empanadas, corderos, asado con cuero, lomitos de ciervo y jabalí, chacinados, escabeches, pasteles y tortas fritas forman parte de la cocina tradicional pampeana. Son infaltables también las carbonadas españolas, las pastas italianas y las delicias rusas y alemanas. Informes Secretaría de Turismo de La Pampa: (02954) 425060/[email protected].
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