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Historia y confort en los paradores Gil Blas y Santillana

El Parador Gil Blas y el Parador de Santillana ofrecen opciones para recorrer la región de Cantabria, disfrutando del estilo y calidad de Paradores.
En Santillana del Mar, pequeña villa localizada en Cantabria (España), se encuentran dos de los paradores más imponentes de España: se trata del Parador Gil Blas, erigido en una casona de los siglos XVI y XVII, perteneciente a la familia Barreda Bracho (Plaza Ramón Pelayo 11) y del Parador Santillana (Plaza Ramón Pelayo s/n).
Los lugareños de los pueblos vecinos afirman que Santillana del Mar es villa de tres mentiras: ni es santa, ni es llana, ni tiene mar. Su nombre deriva del Sancti Iulliana (Santa Juliana) y está poblada desde hace al menos 14 mil años, cuando hombres prehistóricos dejaron el asombroso testimonio artístico de las cuevas de Altamira. Los romanos también anduvieron por estas tierras, de acuerdo a ciertos hallazgos de utensilios de cerámica. 
El pueblo medieval surge en torno al monasterio de Santa Juliana, de fines del siglo IX. Allí se edificó una pequeña iglesia para conservar las reliquias de esta mártir de tiempos de Diocleciano.
Un paseo a pie debe comenzar en el Parador Gil Blades, ya que desde allí es posible ver el trazado urbano del siglo XIV, con torres góticas y palacios barrocos. Del lado opuesto de la plaza está el palacio de los Peredo, con elementos barrocos y neoclásicos, que guarda una valiosa colección de pintura de los siglos XVII y XVIII. 
Desde aquí y por una callejuela en tres tramos hasta las casas de los Bustamante, de Valdivieso y del marqués de Santillana, para seguir por la de la archiduquesa de Austria, el Palacio de los Velarde y la Colegiata Románica de Santa Juliana.
También merecen una visita las famosas cuevas de Altamira, a 2 km. de Santillana. Sus pinturas rupestres prehistóricas cubren la rugosa bóveda con su atemporal belleza.
En los alrededores,  recorriendo la costa hacia el oeste, a 14 km., está Comillas, dominada por la Universidad Pontificia en lo alto de la loma La Cardosa.  También se puede visitar el Palacio del marqués de Comillas y el Capricho de Gaudí, construido por el famoso arquitecto cuando apenas tenía 30 años.

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