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Barcelona, entre la historia y el arte

 Mar y montañas, destacadas construcciones medievales y otras que sorprenden por sus líneas vanguardistas, paseos, restaurantes, museos y un ambiente singular, hacen de Barcelona uno de los destinos más apasionantes de Europa.

Bella e interesante por donde se la mire, Barcelona parece –como algunas de las ciudades turísticas más atractivas del planeta- infinita. En esos casos, apenas es posible señalar algunos imperdibles que el viajero no deberá dejar de lado, pero el resto será siempre un recorrido personal e irrepetible.
Un buen inicio es en la Plaza Catalunya, poblada de fuentes y estatuas, desde donde se puede comenzar un paseo por las estrechas calles medievales del Barrio Gótico, con gran cantidad de edificios que datan del siglo XV. La primera parada puede ser la Catedral de Santa Eulalia, donde se cree que hubo una basílica de tres naves destruida en el año 925: la construcción actual comenzó en 1298 y se extendió hasta el siglo XX, momento en que se concluyó la fachada. En el estanque de su patio hay siempre 13 ocas blancas que, cuenta la tradición, representan la edad que tenía la santa cuando fue martirizada.
Desde allí, el paseo continúa por el Carrer Bisbe, que une la Plaza Nova -frente a la Catedral- con la Plaza Sant Jaume, antiguo foro romano, rodeada de los principales edificios de gobierno, incluyendo el Palacio de la Generalitat y el Ayuntamiento. En esta calle vale detenerse a fotografiar el Arco Gótico y a observar a músicos o titiriteros callejeros.
Desde la Plaza Catalunya hasta el monumento a Colón se extiende la Rambla, que recibe en su trayecto cinco nombres. La historia sostiene que fue un antiguo torrente alrededor del cual, con el paso del tiempo, los árboles fueron tomando el lugar de las murallas hasta convertirse en un paseo de singular belleza. Para aquellos que deseen volver a esta ciudad, el dicho popular asegura que quienes beban de la fuente de Canaletes tienen asegurado el regreso.

MONTJUIC.
La siguiente parada puede ser Montjuic, elevación que -cuentan- debe su nombre a la presencia de un antiquísimo cementerio judío desde donde se tiene una impresionante vista de la ciudad y el puerto. Punto estratégico para la defensa de la urbe, los primeros asentamientos de los que se tiene noticia datan del siglo III a. C. y, desde la antiguedad su cima estuvo coronada por alguna fortaleza, aunque el imponente castillo que se puede visitar en la actualidad data de 1751 y fue empleado en diversos momentos históricos como prisión, incluso durante la dictadura franquista.
También en Montjuic es posible visitar el Estadio Olímpico que recibió a los Juegos de 1992 y otras importantes instalaciones dedicadas al deporte donde también se ofrecen espectáculos. Las aguas danzantes de la Fuente Mágica, que se mueven al ritmo de la música cambiando de color, completan un paseo perfecto.
Otro sitio de interés turístico es el Poble Espanyol, construido para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 como un poblado que reune elementos representativos de los diferentes estilos arquitectónicos de todas las regiones de España. Iglesias, tiendas, fondas, patios y viviendas, desde las señoriales hasta las más humildes, conforman el circuito que invita a recorrer la rica diversidad de la península Ibérica.
También se puede apreciar la Torre de Telecomunicaciones, estructura de acero de 136 m. diseñada por el reconocido arquitecto Santiago Calatrava, con su singular silueta que evoca a un deportista levantando la llama olímpica.

CIUDAD DEL ARTE.
Con una fuerte impronta artística, Barcelona merece una mirada especial, buscando entre sus edificios algunas verdaderas joyas que, aunque ya han cumplido largamente un siglo, no dejan de asombrar por sus originalidad y vanguardismo. Así, las obras de Antoni Gaudí, uno de los genios más universales del modernismo catalán, son puntos ineludibles en cualquier visita.
Sobre el Paseo de Gracia se encuentran dos de las más sorprendentes. Casa Milà, también conocida como La Pedrera, que con su fachada enredada de formas vegetales de hierro forjado y sus líneas curvas evoca los perfiles de ciertas cadenas montañosas, al tiempo que todo el edificio está teñido de un fuerte simbolismo religioso. En la misma avenida se encuentra también Casa Batlló, en la conocida “manzana de la discordia”, donde se ubican diversas obras de arquitectos modernistas. La fachada de Casa Batlló, recubierta de pequeños trocitos de cristales de colores, se destaca por sus columnas con perfiles óseos y balcones con forma de antifaz.
Pero quizá la obra más sorprendente de Gaudí, un ámbito que parece transportar al visitante a un espacio y tiempo diferentes, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es el Parque Guell. Sobre la montaña del Carmel, cerca del Tibidabo y con una magnífica vista de la ciudad, este enorme jardín lleva hacia un recorrido barroco por sus estructuras de formas orgánicas, integradas en la naturaleza, que se levantan como troncos de árboles, cuevas y otras misteriosas formas. La majestuosa entrada, los pabellones que evocan la atmósfera de un cuento, su escalinata con la emblemática salamandra colorida y la plaza con su borde como un banco ondulante que permite disfrutar del conjunto, son algunos de los puntos imperdibles.

TEMPLOS Y MUSEOS.
Tarjeta postal de Barcelona, la Catedral de La Sagrada Familia, obra de arte inconclusa del emblemático arquitecto, es impresionante por donde se la mire. Desde su imponente magnificencia, que dificilmente puede ser encuadrada en las cámaras de fotos de los miles de turistas que la visitan, hasta los múltiples y sorprendentes detalles que conforman su inverosímil estructura. La obra comenzó en 1882 y aún continúa, con sus elevadas torres cónicas y un interior de columnas arborescentes y vitrales geométricos de un colorido sorprendente, que conforman un entorno casi onírico. En noviembre próximo, el papa Benedicto XVI consagrará el templo como basílica en presencia de los reyes de España.
Otro templo que vale la pena visitar, en el barrio de Ribera, es la magnífica Catedral Santa María del Mar, la única iglesia gótica completa de Cataluña, en cuya construcción participó activamente la población local. Se trata de un edificio aparentemente macizo por fuera, pero espacioso por dentro, con tres naves que aparentan ser una sola, dando lugar a un imponente interior, austero y limpio.
Para aquellos interesados en el arte, también es ideal una visita al Museo Picasso, donde se conservan obras de los períodos Azul y Rosa del famoso artista. Uno de los tantos museos que ofrece la ciudad.

Tips del viajero.

Visas: A partir del 1º de julio de 2010 la tasa por el trámite para visado Schengen, visado de estudios hasta 90 días y visado para residentes, asciende a $144.000. Las visas se solicitan en el Consulado de España en Bogotá Calle 94A n.º 11A-70 Bogotá. Tel: 628 39 10 (Ext. 340).
Cómo llegar: Hay vuelos directos a Barcelona vía Avianca o Iberia.

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