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Ruta 40 Cuyo: en el camino del sol

Desde el sur, después de dejar atrás los bellos parajes patagónicos, con sus infinitos horizontes y sus picos nevados, la Ruta 40 se interna en la región de Cuyo, a la que atraviesa de sur a norte abarcando Mendoza, San Juan y La Rioja.
A partir de aquí, los paisajes comienzan a variar notoriamente respecto a los del sur argentino, sobresaliendo las fisonomías rojizas y las extravagantes geometrías de sus formaciones rocosas.
El camino se encuentra pavimentado excepto en la Cuesta de Miranda (La Rioja) y al sur de Mendoza, donde el estado es muy malo desde hace años.
En el territorio mendocino recorre 700 km. al pie de la cordillera. Dos tercios de la ruta están pavimentados; el resto, en el sur, es de ripio. Hace un tiempo, el Km. 0 se encontraba en la capital provincial, más precisamente en la esquina de la avenida San Martín y la calle Garibaldi. En la actualidad -como ya se ha mencionado- se ubica en el extremo sur, en Cabo Vírgenes, provincia de Santa Cruz.
La Ruta atraviesa de sur a norte las localidades de Malargüe, San Rafael, San Carlos, Tunuyán, Luján de Cuyo y la ciudad capital.
Entre los atractivos principales se encuentran algunos importantes centros de esquí como Las Leñas y Los Penitentes, el cañón del Atuel, La Payunia, la laguna de Llancanelo, el cerro Aconcagua e inmumerables sitios de interés cultural.
La vieja Ruta 40 corre por la actual RP 101 y, si prosperan los proyectos en curso, en el futuro se trasladará este tramo a la RP 143.
En cuanto a su estado, entre Malargüe y Las Lajas (Neuquén) tiene tramos buenos, otros con mucho serrucho y sectores con pavimento muy poceado. Pero con paciencia y cuidado se puede transitar y así apreciar las fisonomías de los alrededores.
Los sitios que pueden visitarse son San Rafael y sus lagos rodeados de montañas; la caverna de las Brujas -con profundas galerías subterráneas-, en Malargüé; y el valle de Las Leñas. En la capital, una de las excursiones que no se pueden obviar es la que se realiza al cerro Aconcagua, donde se practica el andinismo, además de rafting y cabalgatas. También cuenta con numerosos sitios para acampar, tanto en carpa como en casa rodante. Mendoza cuenta con amplias calles arboladas, importantes espacios verdes muy bien cuidados, como el parque General San Martín, con un anfiteatro y un lago artificial; y museos y monumentos históricos que vale la pena conocer.
Además de turismo aventura y deportes de alta montaña, es posible visitar las ruinas del templo de San Francisco, conocer el cañón del Atuel y tomar excursiones a la laguna de Llancanelo, el Puente del Inca, Uspallata, la reserva provincial El Payén, Tunuyán y Tupungato. Además, obviamente, de visitar las famosas bodegas y probar los exquisitos vinos nacionales. También se pueden conocer el Parque Provincial Cerrro Aconcagua, Las Morenas -cerca de Tupungato-, las termas de El Sosneado, el Nihuil, la Payunia y la zona de Aluminé. Y, por supuesto que si el turista se encuentra en Mendoza a comienzos de marzo, no puede dejar de asistir a la Fiesta Nacional de la Vendimia, una de las más importantes de Argentina, plena de colorido y con la actuación de consagrados artistas nacionales.
En la provincia de San Juan, la Ruta 40 tiene una extensión de 386 km. bien pavimentados, salvo un tramo de 60 km. de la nueva variante cerca de Jáchal. Aquí, se desvía hacia Huaco antes de internarse en territorio riojano.
Excepto por la capital provincial y el valle de la Luna, los principales atractivos se encuentran hacia el oeste del camino, más precisamente en la zona cordillerana. Se destacan Barreal, Calingasta, Las Termas de Pismanta y Rodeo, además de los innumerables cerros y las estancias, ideales para estadías prolongadas que propician un incomparable relax. Hacia el extremo noroeste de la provincia se encuentra la Reserva Provincial y de la Biósfera San Guillermo, con una gran variedad de flora y fauna.
Una interesante opción son las visitas a las bodegas artesanales, orgánicas y de última generación que elaboran excelentes vinos. En esta provincia la Ruta del Vino va desde Pocito (11 km. de la ciudad de San Juan) hasta Caucete y la Quebrada de la Zonda (18 km. al oeste). El circuito propone conocer los procesos de la actividad y disfrutar de degustaciones.
En El Leoncito se encuentran los Observatorios Astronómicos Cáselo y Cesco: es el centro mejor equipado tecnológicamente del país. Ubicado sobre la precordillera del Tontal, debido a su excelente visibilidad es considerado uno de los mejores del mundo.
Claro que el atractivo saliente es el Parque Ischigualasto o valle de la Luna, situado en el extremo norte del territorio provincial, en el departamento de Valle Fértil, a 330 km. de la ciudad capital. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en noviembre de 2000, el valle ofrece un extraño y fascinante paisaje, donde la escasez de vegetación y la más variada gama de colores de sus suelos -más las formas caprichosas de los montes- lo transforman en un lugar único. Se lo puede recorrer en forma de visita guiada en vehículos particulares acompañados por un guía, el cual realiza estaciones o paradas y explica el sitio visitado. La excursión dura aproximadamente 3 horas. También se ofrecen recorridos en bicicletas. En su base está instalado un centro de interpretación, que funciona a modo de museo. Dentro del Parque se sitúa el cerro Morado, antigua chimenea de un volcán ya extinto, a la que se puede ascender contratando a un guía en la base del parque y así obtener una vista privilegiada. El tiempo de la ascensión es de 1 hora. Se calcula que las formaciones geológicas de este enclave tienen una antigüedad de entre 180 y 230 millones de años. Caminar entre sus senderos resulta una experiencia única, plena de misterio y belleza.
En San Juan también se puede recorrer el Parque Nacional El Leoncito y conocer el complejo astronómico y el observatorio Félix Aguilar. Además, los paseos incluyen el Valle Fértil; las ruinas de Hilario, asentamiento minero del siglo XIX; el parque faunístico de Rivadavia, el embalse del dique de Ullúm y la quebrada del Zonda.
En los departamentos cordilleranos de Calingasta e Iglesia es posible realizar atractivas excursiones en 4x4 o a caballo. Las actividades de turismo aventura también incluyen escalada, trekking, pesca, rafting y safaris fotográficos. Asimismo, hay sitios dignos de ser recorridos como la cordillera de la Ramada y el cerro Mercedario.
Además, la estadía se puede completar con visitas a Calingasta, la pintoresca localidad de Barreal, el destino de termas Pismante, y el mirador natural El Alcázar.
Finalmente, en La Rioja la Ruta 40 recorre aproximadamente 300 km., de los cuales sólo 60 son de ripio fino, especialmente en la cuesta de Miranda, uno de sus principales atractivos. Este sitio está ubicado a 35 Km de Chilecito y se caracteriza por su indescriptible paisaje tendido a lo largo de 12 km. de curvas y contracurvas, desfiladeros y quebradas. La cuesta de Miranda constituye un fascinante camino de cornisa paralelo a la precordillera de los Andes, y ornamentado, además, por una atractiva mixtura de rojos, ocres, azules y verdes. Su punto máximo de ascenso es conocido como El Bordo Atravesado, y desde allí el excursionista puede disfrutar de una impactante panorámica de la sierra de Los Tarjados o Talampaya -hacia el sur-, parte de la precordillera -al oeste-, y la sierra del Famatina.
Mientras que, en el descenso hacia la pintoresca ciudad de Villa Unión, el turista quedará absorto ante la singular faceta de la cuesta de Miranda denominada El Abanico, la cual aparece como una curiosidad del relieve, producto de la constante erosión natural a la que se halla sometida la zona.
En La Rioja también se destacan La Mejicana, un circuito hacia la vieja mina a 4.600 m.; Famatina, ideal para trekking y parapente; el Parque Nacional Talampaya y Laguna Brava, en las alturas de la cordillera riojana.
A un lado de este tramo se encuentra Aicuña, a 7 km. del paraje Piedra Pintada.
El Parque Nacional Talampaya -con sus descomunales paredones rojizos de hasta 145 m.-, guarda en sus 215 mil ha. tesoros paleontológicos y arqueológicos de gran valor. Entre las descomunales alturas figuran las llamadas popularmente "La Chimenea", canaleta vertical de gran altura, erosionada y moldeada por el agua lluvia que cae desde la cima; "Los Farallones" y "El Rey Mago con su camello". Con formaciones en punta simulando el arte gótico están "La Catedral" y "Las Torres". Hacia el final del itinerario aparece una columna solitaria denominada "El Monje".
Otros puntos de interés son Chilecito, con sus museos; La Mejicana y Famatina, excelente sitio para la práctica de parapente. Esta última es la ciudad cabecera del departamento homónimo, en el extremo norte de la provincia, caracterizada por la actividad agrícola y el turismo. Se encuentra en estribaciones de las Sierras Pampeanas, en un bolsón de clima árido, con veranos muy calurosos e inviernos benignos. Desde la localidad se visualiza el cerro General Belgrano, muy conocido como "El nevado del Famatina". Además, en la Cuesta Vieja se practica el parapente, deporte que atrae a una gran cantidad de aficionados argentinos y extranjeros.
De aquí en más, la Ruta 40 continúa hacia el noroeste de nuestro país, territorio que le ofrece al viajero innumerables paisajes tan bellos como los ya transitados en el sur y en Cuyo.

Alternativa: Triangulación con San Luis.
Estando en la ciudad de Mendoza, si en lugar de seguir hacia el norte se opta por alejarse un poco de la emblemática Ruta 40 y viajar hacia el este a través de la RN 7, los turistas se encontrarán con una nueva provincia, San Luis, donde las opciones florecen desde su capital. Si bien el camino hasta la localidad puntana no es corto, las molestias valen la pena en vista de sus numerosos atractivos.
La capital provincial provee a los viajeros de las facilidades propias de las urbes, pudiendo disfrutar de elegantes restaurantes, museos, casinos temáticos -como el que recrea las marcas más arquetípicas de la ciudad de Nueva York-, una impecable plaza central rodeada de los edificios gubernamentales y la iglesia catedral.
Pero donde San Luis realmente hace la diferencia es en sus sierras pobladas de lagos por doquier. En este sentido, Potrero de los Funes, a sólo 15 minutos de viaje desde la capital, comprende un valle con un espejo de agua central, alrededor del cual se desarrolló una localidad que actualmente ofrece mucho a los visitantes, comenzando por unas postales increíbles que hacen olvidar todo tipo de tensiones. También hay actividades al aire libre para todos los gustos, como trekking, ciclismo, cabalgatas, escalada y náuticas en las tranquilas aguas del embalse Potrero de los Funes, ubicado en la cuenca del río Chorrillos y considerado el primer dique del país, al construirse en 1860. Otra edificación destacada es el hotel Potrero de los Funes, un 4 estrellas diseñado para ofrecer una magnífica vista a la vera del lago. Cuenta con 97 habitaciones, incluyendo siete suites presidenciales y ocho suites Premium.
Para regresar a la RN 40 desde la ciudad de San Luis, nada mejor que hacerlo hacia el noroeste, a través de la RN 147, uno de los límites que marcan la extensión del Parque Nacional Sierra de las Quijadas.
Creada en 1991 para conservar ambientes representativos del Chaco árido y del monte, así como sus yacimientos arqueológicos y paleontológicos, el área presenta paisajes de llanuras y extensas mesetas escalonadas.
Uno de los motivos que influyeron en su designación como PN fue la existencia de una singular formación geológica denominada Potrero de la Aguada, consistente en un enorme anfiteatro natural rodeado en su totalidad de abruptas paredes de areniscas y aglomerados de coloración rojiza, en las cuales la erosión ha labrado las más caprichosas formas. La zona, donde predomina la vegetación arbustiva, es habitada por guanacos, pecaríes de collar, conejos de los palos, maras y varias especies que requieren medidas de protección, como la tortuga terrestre, el halcón peregrino, el águila coronada y el cardenal amarillo. Para conocer todas estas bellezas se ofrecen diversos recorridos liderados por guías.
Para volver definitivamente a la RN 40 simplemente hay que tomar el empalme de la RN 147 con la RN 20 y dirigirse al oeste, donde luego de un par de horas se llegará a la capital provincial de San Juan.

La gran fiesta del vino
El viajero que se encuentre en Mendoza durante el verano no puede dejar de disfrutar de alguno de los múltiples eventos que forman parte de la tradicional Fiesta Nacional de la Vendimia. Se trata de la más grande celebración que se realiza en el mundo en honor al vino y se lleva a cabo en los 18 departamentos que conforman esta provincia durante enero, febrero y marzo. La culminación es con una megafiesta en el anfiteatro de la ciudad capital, que incluye un gran espectáculo de danza, luz y sonido, además de recitales de afamados solistas y bandas nacionales. El acto finaliza con la elección de la Reina Nacional de la Vendimia y un deslumbrante set de fuegos artificiales.

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