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Jalisco: encanto y esencia mexicana

Cuna de los mariachis y el tequila, el estado invita a recorrer su extensión y conocer su encanto, ostentando con orgullo dos ciudades que sintetizan su esencia: Guadalajara, su capital, y la cautivadora Puerto Vallarta.
Jalisco es sinónimo de tradición mexicana. Fue justamente allí donde nacieron una gran cantidad de rituales aztecas, los mariachis, el tequila, la charrería y la conmemoración del Día de los Muertos.
Por eso se dice que Jalisco es el alma de México: porque más que en ningún otro lugar el visitante se topa con íconos que caracterizan al país en el mundo.
El folclore, las tradiciones y las festividades conforman los principales polos de atracción para los turistas. También sus artesanos -quienes difieren su producción según cada región- y su apetecible gastronomía atesoran los legados de un pasado que aún perdura.
Además, el turismo religioso es muy fuerte en la región; los turistas disfrutan del folclore y el fervor con que los jaliscienses celebran las fiestas religiosas, apasionadas y alegres.
Vale mencionar que Jalisco cuenta con un inventario de más de 500 templos: los más antiguos datan del siglo XVI y los más modernos de mediados del siglo XX, los cuales conforman una parte fundamental de la arquitectura típica de cada población.
Puerto Vallarta, en tanto, es uno de los destinos de playa que más ha conservado la esencia mexicana.

Tradiciones.
La magnífica arquitectura de sus edificios religiosos, la belleza de los parques y áreas naturales que la rodean, y la hospitalidad de su gente hacen que Guadalajara sea reconocida como "La Perla de Occidente".
Es la tercera ciudad más grande de México y deslumbra con la fusión de sus estilos arquitectónicos, fundamentalmente el barroco, neoclásico, gótico y moderno. Además, por ser un centro del arte y la educación -cuenta con tres universidades- está repleta de librerías, galerías y excelentes museos.
Los tapatíos, tal como se denomina a sus habitantes, aman la vida al aire libre y la recreación. Por tal motivo, el golf, el tenis y las caminatas forman parte de los pasatiempos populares, como así también el fútbol, las corridas de toros, las charrerías y los jaripeos.
Entre las visitas obligadas del centro histórico se destacan las plazas Tapatía, de la Liberación, de los Mariachis y de Armas, donde se encuentran los principales edificios coloniales de la ciudad, museos, centros culturales e iglesias.
Asimismo, se aconseja visitar la Catedral, la cual ostenta 11 altares sofisticadamente decorados; el Palacio de Gobierno, que atesora una valiosísima obra de José Clemente Orozco, uno de los mejores muralistas del siglo XX, nacido en Guadalajara; la Rotonda de los Hombres Ilustres de Jalisco; el elegante Teatro Degollado; el Instituto Cultural Cabañas, ornamentado con murales de Orozco y reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco; y el Templo de Aranzazu, donde se encuentra el altar más bello de la ciudad.
Por otra parte, el bosque La Primavera (pulmón de la metrópoli) y el Parque Metropolitano son recomendables para quienes prefieren el ecoturismo.
La gastronomía merece una mención aparte; una amplia variedad de restaurantes ofrece platos típicos, como las tortas ahogadas, la birria y el pozole. Asimismo, de noche dispone de una gran cantidad de bares, tanto tradicionales como modernos, y discotecas.
Cerca del centro de la ciudad, Zapopan es la zona en la que se concentran los centros nocturnos y los restaurantes de moda.
En cuanto al turismo de negocios, Guadalajara es una de las principales ciudades mexicanas en cuanto a infraestructura disponible para la realización de congresos y convenciones, dado que dispone de un World Trade Center y la Expo-Guadalajara, además de una excelente hotelería, que concentra desde cadenas internacionales hasta exclusivos establecimientos ubicados en viejas casonas de la colonia.
También existen variadas opciones para ir de compras: existen centros comerciales en los que se pueden adquirir prendas de muy buena calidad y reconocidas marcas. Y, para antigüedades, nada mejor que recorrer los domingos el Mercado Libertad.
Para las artesanías se recomiendan los municipios de Tlaquepaque, donde los artistas locales se distinguen por emplear materiales como la hoja de maíz, el hierro forjado, el cobre goteado y el vidrio soplado, entre otros; y Tonalá, donde puede visitarse su famoso tianguis -mercado público ambulante- y otras tiendas.

La magia de tequila.
La bebida más famosa del país se produce en la pintoresca población de Tequila, en las faldas del volcán del mismo nombre.
Allí, los fines de semana se pueden recorrer sus destilerías con el Tequila Bus o con el moderno Tequila Express, un tren que va desde Guadalajara hasta esta población, permitiendo conocer cómo se elabora esta tradicional bebida, y terminando la jornada con una auténtica fiesta mexicana.
En Tequila se produce alrededor del 70% de la bebida destilada que se exporta a todo el mundo. Por ende, el viajero podrá visitar desde tiendas que comercializan el tequila en garrafas pequeñas hasta grandes casas productoras.
Así, en el pueblo se pueden catar diferentes tipos de tequila, además de apreciar la arquitectura del centro que -con fachadas en tonos naranjas, amarillos y verdes- invita a caminar por sus calles.
Además, en todas las calles se venden botellas de la apreciada bebida. Además, desde temprano, sus habitantes ofrecen en el mercado del centro los platos típicos de la cocina tapatía: tamales rojos, tacos, tortas ahogadas; además de bebidas como atoles y su tradicional esquimo de chocolate.
Por la tarde, lo ideal es recorrer las plazas saboreando una nieve raspada de coco o nuez.
Vale mencionar que Tequila forma parte del programa "Pueblos Mágicos de México", localidades con atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes y la magia que emana de cada una de sus manifestaciones. Así, se han creado recorridos culturales como la visita a casas tequileras, que incluyen un viaje por los campos de agave y las destilerías y haciendas con guías en varios idiomas.

La Costa Alegre.
La región de la Costa Alegre se puede recorrer a través de dos rutas. Una opción es ir por la carretera 80 que va de Acatlán de Juárez a Barra de Navidad en dirección suroeste, pasando por pueblos y ciudades con atractivos turísticos asentados en las sierras de Quila, Ardillas, Manantlán y Perote, entre montañas, ríos, presas, manantiales de aguas termales y planicies.
La otra es un trayecto por la carretera 200, que bordea toda la costa sur del estado, que comprende las bahías de Melaque, Tenacatita, Careyes y Chamela, así como numerosas playas.
La vegetación de la zona es exuberante, se extiende entre cerros y montañas dando cobijo a una rica fauna que se destaca por la extensa variedad de aves. Y en las bahías, el mar verde esmeralda baña con sus tranquilas aguas las playas de arena dorada y caracolas.

Orgullo tapatio.
El lado de Chapala es el espejo de agua dulce más grande de México, orgullo de los tapatíos. Este embalse natural de 1.112 km² está situado entre los estados de Jalisco y Michaocán.
Los fines de semana atrae a muchos turistas que lo visitan para realizar caminatas, paseos en bicicleta, a caballo o en lancha.
Los autos se agolpan alrededor del malecón y la avenida principal de Chapala mientras los visitantes suben a alguna de las más de 100 lanchas que los llevan hasta los restaurantes situados en la isla de los Alacranes, donde se pueden degustar los tradicionales charales secos y bebidas como la Michelada y Cantaritos.
Junto al lago, en la parte norte, hay una amplia área comercial con venta de artesanías en madera, ropa típica, sombreros, huaraches y juguetes, entre otros.
Un dato a tener en cuenta es que 2 km. antes de llegar al pueblo de Chapala, una desviación lleva a Ajijic, un poblado ribereño en el que viven aproximadamente 10 mil ciudadanos estadounidenses y canadienses.
Otro asentamiento de la ribera es San Juan Cósala, donde el turismo está centrado en los balnearios de aguas termales.
También son de particular interés Tapalpa y Mazamitla, dos tranquilas aldeas de montaña.

TIPS DEL VIAJERO
• Jalisco dispone de dos aeropuertos internacionales (Guadalajara y Puerto Vallarta), de buena conectividad con el resto del país. Allí operan vuelos de Mexicana y Aeroméxico, entre otras.
• En Guadalajara la temperatura oscila entre los 11º C y 26° C. Desde su terminal aérea parten combis hacia la ciudad, donde también hay taxis.
• Puerto Vallarta tiene una temperatura promedio de 25º C. Su aeropuerto cuenta con varios servicios de traslado y mostradores de alquiler de autos. Para desplazarse por la ciudad hay taxis y autobuses.
• Información: www.visitmexico.com/www.jalisco.gob.mx.

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